Los costos bajos de producción, en la escena internacional, y la disponibilidad tierras, la prórroga de la ley 25.080 y la cultura del trabajo en el sector abren oportunidades para atraer nuevos inversores a la región. Según especialistas, la actividad es una de las más atractivas del país para desarrollarse en el mediano plazo.
Por Patricia Escobar
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BUENOS AIRES (27/5/2009).- Para entender los desafíos y descubrir la oportunidad de invertir en el sector forestal argentino, el presidente de Claves Información Competitiva SA, Nelson Pérez Alonso; y el especialista en Comercio Exterior y consultor forestal Gustavo Cetrángolo, analizaron el contexto económico internacional y nacional y también expusieron las proyecciones para el mediano plazo, en una conferencia destinada a ejecutivos que se realizó el pasado jueves en el Salón Chopin de Argenta Tower Hotel & Suites, en Capital Federal.
Desde Claves se realizó un estudio sobre la evolución de las actividades económicas del país, y entre 70 se identificó al sector forestal "que se posiciona por encima de la media nacional entre las actividades de mayor atracción de inversión en Argentina. La foresto-industria tiene oportunidades de crecer en el mediano plazo y presenta atractivos para atraer nuevos inversores", señaló Pérez Alonzo.
A su turno, Cetrángolo explicó las tendencias mundiales de las inversiones y mercados de los productos de base forestal, en segundo lugar se refirió a la forestación como activo financiero, y finalmente explicó las alternativas para la generación de energía basada en la forestación para su uso como combustible.
En diálogo con ArgentinaForestal.com el especialista indicó que "Argentina tiene oportunidades de atraer inversiones, principalmente por la disponibilidad de tierras a precios competitivos y por contar con la prorroga de la ley 25.080 de promoción forestal, que ofrece estabilidad fiscal por 30 años a las empresas y aportes económicos no reintegrables a los productores".
Sumado a estas ventajas, que los países como Brasil, Chile y Uruguay ya no tienen, se encuentra el desarrollo de las empresas de servicios forestales y la tecnología disponible para implantar árboles. "Hay una fuerte cultura forestal y estas combinaciones, por lo lejos, hacen más competitivo al país para los proyectos forestales frente a nuestros vecinos", expuso el consultor.
Tierras disponibles
En Argentina, los costos de producción forestal son competitivos en escena internacional. A nivel mundial hay cada vez países con restricciones para acceder a la tierra, por lo que hay una relocalización de los principales proyectos forestales hacia los países del sur. En ese contexto, Cetrángolo sostiene que "la disponibilidad de tierras con aptitud forestal en el país se presenta como una oportunidad para atraer proyectos, además de los rápidos crecimientos y ciclo corto de corta que se logran en el presente en la Mesopotamia, que son únicos en el mundo. Mientras que en el Hemisferio Norte un árbol tarda en crecer entre 35 a 60 años, en el Hemisferio Sur lo hacen entre 7 y 20 años", comparó.
Competitividad
Sobre las regiones más desarrolladas para atraer inversiones en el sector, Cetrángolo sostuvo que “no hay dudas que la Mesopotamia argentina sigue siendo el área estratégica para los proyectos industriales, desde el punto de vista de la visión de competitividad a nivel global”.
Pero aclaró que “no existen 30 millones de hectáreas disponibles para forestar, siempre aparecen restricciones, hay que resta infraestructura mediana y la proximidad a puertos y mercados. Depende de la localización del proyecto, es cuando aparecen las limitantes y se reducen las alternativas”.
Para Cetrángolo, además de la Mesopotamia, hay regiones emergentes en el país para desarrollar la industria forestal. “El Norte de Santa Fe, Chaco, Formosa están en sus primeros pasos de exploración. El Norte de Santa Fe consume 400 mil toneladas de leña por año, en un conjunto de industrias bien distribuida que se abastecían de bosque nativo. El cierre de corte de bosque nativo abre caminos para los bosques cultivados”, explicó.
Por otra parte, “el algarrobo es también una buena oportunidad, pero hay que trabajar en la domesticación de la especie”.
El NOA mantiene sus cultivos de calidad como teka, toona, algunas caobas. En cuanto a la Patagonia, sostuvo que “no tiene una competitividad necesaria. También necesita realizar manejos de los bosques de lenga”, opinó.
Con respecto al Delta, dijo que su desarrollo está incluído "dentro de la Mesopotamia por su estructura y sus nichos de mercado. La gran incógnita es la provincia de Buenos Aires, donde solo veo la posibilidad de aprovechamiento de la biomasa forestal, por su proximidad de mercado y necesidades energéticas en el mediano plazo podria generar algunos proyectos específicos".
Desde Claves se realizó un estudio sobre la evolución de las actividades económicas del país, y entre 70 se identificó al sector forestal "que se posiciona por encima de la media nacional entre las actividades de mayor atracción de inversión en Argentina. La foresto-industria tiene oportunidades de crecer en el mediano plazo y presenta atractivos para atraer nuevos inversores", señaló Pérez Alonzo.
A su turno, Cetrángolo explicó las tendencias mundiales de las inversiones y mercados de los productos de base forestal, en segundo lugar se refirió a la forestación como activo financiero, y finalmente explicó las alternativas para la generación de energía basada en la forestación para su uso como combustible.
En diálogo con ArgentinaForestal.com el especialista indicó que "Argentina tiene oportunidades de atraer inversiones, principalmente por la disponibilidad de tierras a precios competitivos y por contar con la prorroga de la ley 25.080 de promoción forestal, que ofrece estabilidad fiscal por 30 años a las empresas y aportes económicos no reintegrables a los productores".
Sumado a estas ventajas, que los países como Brasil, Chile y Uruguay ya no tienen, se encuentra el desarrollo de las empresas de servicios forestales y la tecnología disponible para implantar árboles. "Hay una fuerte cultura forestal y estas combinaciones, por lo lejos, hacen más competitivo al país para los proyectos forestales frente a nuestros vecinos", expuso el consultor.
Tierras disponibles
En Argentina, los costos de producción forestal son competitivos en escena internacional. A nivel mundial hay cada vez países con restricciones para acceder a la tierra, por lo que hay una relocalización de los principales proyectos forestales hacia los países del sur. En ese contexto, Cetrángolo sostiene que "la disponibilidad de tierras con aptitud forestal en el país se presenta como una oportunidad para atraer proyectos, además de los rápidos crecimientos y ciclo corto de corta que se logran en el presente en la Mesopotamia, que son únicos en el mundo. Mientras que en el Hemisferio Norte un árbol tarda en crecer entre 35 a 60 años, en el Hemisferio Sur lo hacen entre 7 y 20 años", comparó.
Competitividad
Sobre las regiones más desarrolladas para atraer inversiones en el sector, Cetrángolo sostuvo que “no hay dudas que la Mesopotamia argentina sigue siendo el área estratégica para los proyectos industriales, desde el punto de vista de la visión de competitividad a nivel global”.
Pero aclaró que “no existen 30 millones de hectáreas disponibles para forestar, siempre aparecen restricciones, hay que resta infraestructura mediana y la proximidad a puertos y mercados. Depende de la localización del proyecto, es cuando aparecen las limitantes y se reducen las alternativas”.
Para Cetrángolo, además de la Mesopotamia, hay regiones emergentes en el país para desarrollar la industria forestal. “El Norte de Santa Fe, Chaco, Formosa están en sus primeros pasos de exploración. El Norte de Santa Fe consume 400 mil toneladas de leña por año, en un conjunto de industrias bien distribuida que se abastecían de bosque nativo. El cierre de corte de bosque nativo abre caminos para los bosques cultivados”, explicó.
Por otra parte, “el algarrobo es también una buena oportunidad, pero hay que trabajar en la domesticación de la especie”.
El NOA mantiene sus cultivos de calidad como teka, toona, algunas caobas. En cuanto a la Patagonia, sostuvo que “no tiene una competitividad necesaria. También necesita realizar manejos de los bosques de lenga”, opinó.
Con respecto al Delta, dijo que su desarrollo está incluído "dentro de la Mesopotamia por su estructura y sus nichos de mercado. La gran incógnita es la provincia de Buenos Aires, donde solo veo la posibilidad de aprovechamiento de la biomasa forestal, por su proximidad de mercado y necesidades energéticas en el mediano plazo podria generar algunos proyectos específicos".


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